Pocas bandas pueden presumir de haber convertido pensamiento crítico, melodía y velocidad en una fórmula tan reconocible como Bad Religion. Nacidos en Los Ángeles en 1980 y con Greg Graffin al frente, son uno de los pilares fundamentales del punk estadounidense y responsables de llevar el género hacia terrenos donde los coros melódicos conviven con letras que cuestionan política, religión y sociedad. Discos como Suffer, No Control o Against the Grain marcaron a generaciones enteras, mientras himnos como American Jesus o 21st Century (Digital Boy) mantienen intacta su capacidad para encender cualquier escenario. En el 25 aniversario de Azkena Rock Festival, Bad Religion llegarán a Mendizabala para celebrar junto al festival más de cuatro décadas de punk, crítica social y política y sobretodo, grandes canciones que han marcado a varias generaciones.



