Con aspecto de banda salida de un cabaret del fin del mundo, The Urban Voodoo Machine llevan desde 2003 convirtiendo cada escenario en una celebración de rock & roll, blues, punk, country y jazz de Nueva Orleans. Liderados por el inconfundible Paul-Ronney Angel, los londinenses bautizaron su particular mezcla como “bourbon-soaked gypsy blues bop’n’stroll”, una receta donde conviven guitarras, metales, acordeones, percusión y mucho espíritu de cantina. Vestidos de negro y rojo y con una puesta en escena tan teatral como imprevisible, sus conciertos son ceremonias de sudor, baile y desenfreno. En Azkena Rock Festival desplegarán todo su arsenal para demostrar que, cuando esta banda comienza su ritual, quedarse quieto deja de ser una opción.



